El Disidente

Los españoles ya pueden ser franceses sin tener que renunciar a su nacionalidad, y viceversa

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Entró en vigor el pasado 1 de abril y tendrá carácter indefinido.

 El pasado 1 de abril entró en vigor el Convenio de nacionalidad por el que los ciudadanos de Francia y España pueden adquirir la otra nacionalidad sin tener que renunciar a la propia de origen. De esta forma, Francia se convierte en el primer país no iberoamericano en acordar un convenio de doble nacionalidad con España.

La Constitución Española en su artículo 11.3 establece que “el Estado podrá concertar tratados de doble nacionalidad con los países iberoamericanos o con aquellos que hayan tenido o tengan una particular vinculación con España. En estos mismos países, aun cuando no reconozcan a sus ciudadanos un derecho recíproco, podrán naturalizarse los españoles sin perder su nacionalidad de origen”.

Con la finalidad de establecer criterios para su aplicación, se ha dictado por la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, perteneciente al Ministerio de Justicia. La Instrucción aprueba las pautas de aplicación y los procedimientos registrales que permiten implementar el convenio de nacionalidad entre España y Francia, de aplicación en todas las Oficinas del Registro Civil y Notarías que pudieran verse afectadas, tanto en territorio español como en las Oficinas Consulares.

A día de hoy se encuentran más de 125.000 franceses residentes en España y más de 275.000 españoles residentes en Francia.

PROCEDIMIENTO.

Los ciudadanos podrán adquirir las respectivas nacionalidades según lo dispuesto en la normativa de cada una de las partes. Es decir, se han de cumplir los requisitos que determine la legislación de cada Estado.

 ÁMBITO TEMPORAL.

El Convenio entró en vigor el pasado 1 de abril y permanecerá en vigor por un tiempo indefinido. Tiene un carácter retroactivo, es decir, si en el pasado se perdió una de las nacionalidades al adquirir la otra, la nacionalidad perdida puede recuperarse. Las disposiciones de este Convenio les serán aplicables desde la fecha en que se acojan a él. En este sentido, el exministro de Justicia Juan Carlos Campo declaró en el momento de la firma que este Convenio “salda una deuda histórica con el exilio republicano y refuerza los derechos de ciudadanía de nuestros compatriotas en el marco de la UE”.