El Disidente

El aumento del IPC podría desencadenar un gasto en pensiones de 9.500 millones de euros

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Pepe Álvarez, secretario general de la UGT (Unión General de Trabajadores)

El secretario general de la UGT, Pepe Álvarez, no quiso valorar si las pensiones eran una de las medidas especiales que el Gobierno propondría a los agentes sociales para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania. La reforma institucional para revaluar las prestaciones mediante el IPC apenas lleva dos meses y el inicio de la crisis ya nos ha obligado a calcular el costo de la sostenibilidad de su cuenta de Seguridad Social.

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, no presentó en la reunión un informe sobre el impacto de la crisis en las principales partidas de gasto del Estado: 171.772 millones de euros, de los que 157.564 millones corresponden a prestaciones contributivas.

La reforma de las pensiones supondrá una factura de 9.453 millones de euros si se cumplen las previsiones de precios para 2022. La moderación salarial que pide el Gobierno ensanchará el déficit a limitar el aumento de ingresos por cotizaciones, de cerca de 10 millones de beneficiarios.

Pero la inflación ha subido al 7% en los últimos meses, y el Departamento de Asuntos Económicos pronostica que se mantendrá en ese nivel o más durante el resto del año, ejerciendo una enorme presión sobre el sistema. En total, la factura por la revalorización de las pensiones contributivas ha ascendido a unos 5.900 millones de euros a las que habría que sumar 700 millones de euros correspondientes al régimen de clases pasivas específico para los funcionarios.

A finales de este año, ese importe se quedará muy por debajo del que marca la ley para 2023. La revalorización de las pensiones se mantendrá, de lejos como el principal factor que impulsa el gasto del sistema, muy por encima del aumento en el número de pensionistas o del efecto que produce la sustitución de las bajas por las altas con prestaciones superiores.