El Disidente

Más de 60.000 personas firman para abrir una investigación independiente de los abusos sexuales a menores cometidos en la Iglesia

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Unas 60.000 personas han pedido en la plataforma Change.org la creación de una ‘Comisión de la Verdad’ formada por expertos independientes para investigar abusos sexuales en España, en especial los realizados por algunos miembros de la Iglesia.

La iniciativa fue creada el pasado 30 de enero por Miguel Ángel Hurtado, que sufrió abusos sexuales y ahora se dedica al activismo, donde ya inició la campaña ‘El abuso no prescribe‘, la cual firmaron más de 500.000 personas.

Esta nueva iniciativa sale después de “las sangrantes denuncias realizadas recientemente por valerosos supervivientes en los medios” que “han removido profundamente”, se desprende la petición, después de que el escritor Alejandro Palomas confesara el pasado 27 de enero en La Ser que sufrió violaciones por parte de un miembro de La Salle.

Asimismo, Miguel Hurtado pide que se firme, que se difunda y que se denuncien estos casos para dejar de ser cómplices de la conspiración del silencio. Para ello, pide elegir civilización frente a barbarie ya que “nuestros niños te lo agradecerán”.

La creación de la Comisión de la Verdad tendría que ser solicitada al Congreso de los Diputados y sería ejercida por expertos independientes. Algunos países como Australia ya la crearon allá por 2012.

La mayoría de partidos lo apoyan

Esta petición de Hurtado cuenta con el apoyo de gran parte de los grupos parlamentarios, a excepción de Partido Popular, que piden un texto alternativo y rechazan que la investigación se realice solo en el seno de la Iglesia, y Vox, que ve “una aberración una comisión de investigación de algo que excede el ámbito del Congreso” y que tiene como objetivo “acabar todo lo que ha hecho de España una nación próspera y moderna” y querer “acabar con la iglesia, por ser una institución que les molesta”, ha declarado Espinosa de los Monteros.

Sin embargo, Ciudadanos se desmarca de PP y Vox: “Es un asunto de interés público y las víctimas tienen derecho a ser oídas. La comisión no puede servir para demonizar a la Iglesia Católica… y en relación al formato queremos participar en el plan de trabajo y deben comparecer expertos y ser un altavoz para las víctimas”, declaró Edmundo Bal.

Ve necesario crear la Comisión de la Verdad

Hurtado cree que es necesario hacer un “importante esfuerzo para lograr aunar el máximo consenso posible“, y valora que “hace falta una Comisión de la Verdad liderada por expertos independientes, con amplios poderes de investigación y recursos materiales y humanos suficientes, como la Real Comisión australiana sobre abusos sexuales en instituciones” y “hacer las cosas bien y no volver a fallar a las víctimas implementando de forma apresurada un modelo fallido.

El creador de la petición cree que el Congreso “debe crear la comisión parlamentaria con una duración limitada de seis meses, invitando a expertos nacionales y extranjeros, organismos internacionales (Naciones Unidas, Consejo de Europa), colectivos de víctimas, organizaciones de protección a la infancia para investigar y debatir los diferentes modelos de la Comisión de la Verdad posibles”. “Después, el Pleno del Congreso debe aprobar una Ley consensuada, ambiciosa, racional y bien financiada autorizando la creación de la Comisión de la Verdad española sobre abusos en instituciones“, expone el comunicado en la petición, el cual no detalla que sea explícitamente en el seno de la Iglesia.

¿Quién es Miguel Ángel Hurtado?

Miguel Ángel Hurtado, tras 20 años de silencio, denunció su caso en el documental de Netflix ‘Examen de Conciencia, en el que había sufrido violaciones y abusos sexuales con 16 años en el Monasterio de Montserrat en Barcelona. Ello ocasionó una avalancha de casos y, según él, “la Abadía organizó una comisión de blanqueamiento”. “Como suele suceder en las investigaciones internas de la Iglesia, su informe final, negaba la existencia de ninguna responsabilidad institucional o encubrimiento sistémico y limitaba el problema a algunas manzanas podridas: mi agresor, un depredador sexual, que había abusado durante décadas de al menos una docena de adolescentes en el grupo scout y uno de los responsables de la escolanía, pederasta confeso. El abad pidió perdón en la homilía, rezó por el alma de las víctimas y se le dio carpetazo al asunto.

“Mi historia”, prosigue, tiene “el mismo sentimiento de traición, soledad y abandono. Las mismas secuelas físicas y psicológicas, marcas en el cuerpo y en el alma que te acompañan de por vida. Las mismas vidas rotas, oportunidades perdidas, sueños incumplidos.

Cree necesario “no caer en la trampa de crear víctimas de primera y de segunda”

Hurtado confiesa que “aunque ya nadie duda que la iglesia española es un nido de pederastas y encubridores, no es la única institución golpeada por la lacra de la pederastia. Otras instituciones religiosas, como los testigos de Jehová; instituciones deportivas como la federación de gimnasia o atletismo; grupos scouts; centros de menores tuteladas en Valencia, Baleares y Madrid. Sus víctimas, merecen el mismo respeto, comprensión y apoyo que los supervivientes de pederastia clerical. No caigamos en la trampa de crear víctimas de primera y de segunda en función de lo mediáticos que sean los casos. Además, una comisión parlamentaria no es el mejor foro, por falta de capacidad, para dar voz a las decenas de miles de abusos sexuales en instituciones, que necesitan compartir su historia para poder sanar y dejar testimonio oficial de los delitos que sufrieron”.

El texto de la petición finaliza asegurando que “con vuestra ayuda, la aberrante situación que hemos vivido las víctimas puede cambiar. Debemos aspirar a ser un país normal, civilizado y decente donde las violaciones generalizadas y sistemáticas de niños en ambientes institucionales se consideren una gravísima violación de derechos humanos, dignos de una Comisión de la Verdad estatal”.